En los últimos años se ha visto un aumento considerable de usuarios de bicicletas, sobre todo en las ciudades donde se incrementan las dificultades para circular, y por ello se han incorporado a nuestra legislación vial nuevas disposiciones que regulan su uso y circulación tanto por vías urbanas como por vías interurbanas.
Cada vez son más las ciudades que promocionan la bicicleta como medio alternativo al coche para desplazarse por las ciudades. Son muchas ya las ciudades que han desarrollado entidades públicas que prestan el servicio de alquiler de bicicleta eléctrica, y las que se han visto invadidas por empresas privadas que hacen lo mismo. Todo ello ha supuesto en muchos casos importantes gastos en adecuar la red viaria o crear carriles ciclistas para que puedan circular con la debida seguridad.